La gráfica ilustra una diferencia
entre los términos igualdad y equidad, la cual se ve marcada por las
diferencias de edades de sus participantes.
Aunque la igualdad se muestra como la repartición uniforme de cajones para
las diferentes edades, esta repartición no es proporcional a su necesidad, lo
que marca una desigualdad de oportunidades para que todos puedan disfrutar del
partido. La equidad, por el contrario,
no hace una repartición uniforme de cajones pero si se asegura de que todos
puedan disfrutar del partido en igualdad de condiciones, que para este caso
consiste en que sus observadores queden a un mismo nivel de altura. Este sencillo ejemplo puede llevarnos a
pensar más allá de lo que sucede en nuestro entorno social, político,
económico, cultural y religioso, donde dichas diferencias afectan la tan anhelada
Paz, sobre todo cuando se tratan bajo el concepto de búsqueda de la equidad o búsqueda
de la igualdad.
El artículo 1 de la proclamación
de los derechos humanos afirma que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y
derechos, y para este caso aplica el concepto de igualdad, pero en términos de
las oportunidades no todos tienen acceso a las mismas. Conscientes de este dilema, la Conferencia de
las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Río de Janeiro
en 2012 crea un conjunto de objetivos mundiales relacionados con los desafíos
ambientales, políticos y económicos con que se enfrenta nuestro mundo. Actualmente dichos objetivos son 17 y tal como lo afirma el PNUD (Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo), están interrelacionados, lo que significa
que el éxito de uno afecta el de otros. Responder a la amenaza del cambio
climático repercute en la forma en que gestionamos nuestros frágiles recursos
naturales. Lograr la igualdad de género o mejorar la salud ayuda a erradicar la
pobreza; y fomentar la paz y sociedades inclusivas reducirá las desigualdades y
contribuirá a que prosperen las economías.
Uno de estos objetivos de
desarrollo sostenible tiene una gran incidencia en el término de la equidad, se
trata de “La Reducción de las Desigualdades”; algunas de sus metas al año 2030 a
nivel mundial son:
- Potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición
- Garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de resultados, incluso eliminando las leyes, políticas y prácticas discriminatorias y promoviendo legislaciones, políticas y medidas adecuadas a ese respecto.
Al respecto, surge un
cuestionamiento, que quiero dejar para la discusión: ¿Cómo se puede hacer un
aporte a la reducción de nuestras desigualdades regionales, desde los conceptos de equidad e
igualdad en las dos metas planteadas por el PNUD?
